
Sandía Chispeante
Y al final comprendió que el verdadero viaje nunca fue al pasado
4,8
Y al final comprendió que el verdadero viaje nunca fue al pasado
4,8
Sandía Chispeante sigue la historia de Eun-Gyeol, el único oyente de una familia con discapacidad auditiva. Desde pequeño carga con la enorme responsabilidad de ser el puente entre su familia y el mundo, lo que le obliga a llevar una doble vida: de día es el hijo perfecto que nunca da problemas, y de noche persigue su verdadera pasión tocando la guitarra en una banda.
Tras una fuerte discusión con su padre, un misterioso suceso lo transporta al año 1995, donde conoce a sus padres cuando eran adolescentes… pero nada es como él esperaba. Su padre, Ha Lee-Chan, no nació sordo y, para sorpresa de Eun-Gyeol, ni siquiera está enamorado de su futura madre, Yoon Cheong-ah. En su lugar, está completamente prendado de Se-gyeong, una popular y talentosa violonchelista. Decidido a conquistarla, Lee-Chan forma una banda de música y Eun-Gyeol acaba involucrándose en ella.
Al fin y al cabo, una variable da lugar a otras, ¿podrá cambiar el pasado sin alterar su propio futuro?
Si te gustan los viajes en el tiempo, el amor, la amistad y la música, sigue leyendo esta reseña ya que te vas a encontrar con una serie que te va a hacer reír, llorar y dejar huella.
Para ser sincera vimos el primer capítulo, pero no nos convenció y decidimos dejar la serie. Menos mal que meses después le dimos una segunda oportunidad porque jamás hubiera imaginado que tras un título tan infantil como puede sonar Sandía Chispeante nos encontraríamos un drama que va más allá de la historia de amor de los protagonistas.
El protagonista es un CODA (Child Of Deaf Adults), para interpretar a sus personajes Ryeoun (Eun-gyeol) y Shin Eun-soo (Cheong-ah) tuvieron que aprender lenguaje de señas durante meses antes del rodaje. De hecho, Shin Eun-soo contó que lo más difícil no era memorizar los signos sino las emociones con solo la mirada, las manos y las expresiones faciales, por eso no solo nos encontramos en esta serie con una perfecta ambientación del 1995, sino que también nos encontramos con una perspectiva muy realista de cómo una persona sorda experimenta el mundo.
Aunque el romance tiene su importancia, creo que la verdadera historia está en la relación del protagonista con su padre. La conexión que hay entre ellos va a hacer que quieras ver un episodio tras otro. Y además su relación va más allá del vínculo familiar, al tener la misma edad se convierten en amigos y compañeros, se apoyan en los momentos más difíciles y se protegen mutuamente, mientras se ven envueltos en situaciones que te harán llorar de la risa.
La serie también nos recuerda algo que solemos olvidar, nuestros padres también fueron jóvenes, con sueños, miedos e inseguridades. Viajar al pasado le permite conocerles más allá de ser simplemente mamá y papá.
Otro de los grandes temas es la juventud. La compara con una sandía: algo fresco, vibrante y lleno de vida. Está metáfora está ligada al mensaje que transmite la historia: vivir intensamente, aprovechar cada momento y atreverse a perseguir nuestros sueños (en el caso de Eun-gyeol tocar en una banda).
En definitiva, Sandía Chispeante es mucho más que un romance; es una historia sobre crecimiento personal, la familia, la amistad y la importancia de vivir la vida al máximo. Como dicen en la serie: ¡VIVA LA VIDA!
Ryeoun se esforzó mucho para este papel, aprendió lenguaje de signos y recibió clases intensivas de guitarra, y eso se nota en su actuación. Este personaje tiene una enorme carga, tiene que decidir entre sus responsabilidades y su sueño. Muchos espectadores se han sentido identificados con él. Esto lo hace un gran protagonista.
Lee-chan sin duda ha sido mi personaje favorito de toda la serie, su energía y optimismo, aparte de hacerme reír me hacen pensar que la juventud debería ser vivida con intensidad, cometiendo errores y persiguiendo aquello que te hace feliz.
Si te has leído ya la reseña habrás visto que no he mencionado mucho la relación amorosa de los protagonistas, esto me resulta extraño hasta para mí, porque nosotros siempre solemos ver series que giran en torno al romance,
Pero no pienses que por no ser el eje principal de la historia, el romance queda en un segundo plano. La relación entre los protagonistas y los personajes secundarios es tan tierna y entrañable que es imposible no parar de sonreír. De verdad, derriten el corazón.
Así que dale una oportunidad a esta serie porque estoy segura de que te va a sorprender. Tiene giros de guion que no te vas a esperar, escenas en las que te vas a morir de la risa y otras que te encogerán el corazón. Es una de esas series a las que no les falta nada.
Al ser una serie que gira entorno a la música no me sorprende que la banda sonora sea un 10/10
Los actores buenísimos, se nota el esfuerzo tras la cámara y su química es inigualable
Creo que tan solo con decir que nos la vimos en tres días dice todo.
Es un final perfecto, no le falta nada.
4,8